Archivos Mensuales: enero 2016

IVETTE CEPEDA CANTA A LA NAVARRO


OLGA NAVARRO, DESDE CUBA


UN VIDEO ESTUPENDO, SOBRE MARÍA ÁLVAREZ RÍOS, ELEGANTE Y CREATIVA


DE UNA GALA EN HONOR DE TANIA CASTELLANOS


DE ERNESTINA LECUONA, “NO DUDES NUNCA”


DEL CAPÍTULO “ÉRASE LA MÚSICA EN VOCES FEMENINAS”, SOBRE ALGUNAS COMPOSITORAS


Y otras autoras relevantes fueron la pianista matancera Ernestina Lecuona, que dejó un amplio catálogo de boleros, canciones, guajiras, congas, danzas, criollas, entre otros géneros, de gran repercusión no sólo en su país, sino en el nivel mundial, en voces prestigiosas como la de Esther Borja, Rene Cabel, Fernando Albuerne u Orlando Vallejo; Olga de Blanck, galardonada en 1948 con el Primer Premio de la Canción Cubana por su “Noche guajira”, grabada por Cabrizas-Farach y por Pedro Vargas; la pianista Sara Santana, a quien le cantaron figuras como Elena Burke, Ela Calvo, Ñico Membiela o Maggie Carles; Tania Castellanos, integrada al grupo del feeling, que escribió boleros, canciones, guarachas y hasta mozanchás e himnos en favor del proyecto socialista; Vilma Planas, a quien le montaron su obra José José, Willie Colón o Miriam Hernández; Esperancita Chapela, autora de “Eres mi delirio”, hit de María Elena Pena, “Esta ausencia”, por Eddy Polledo o “Ni dicha, ni amor”, llevado al éxito por Aurelio Reynoso; la exquisita pianista y persona María Álvarez Ríos, fundadora del taller de creación infantil Meñique, con una obra excepcional en la vertiente pedagógica para todos los niveles de piano, así como canciones con textos de prestigiosos poetas o de su propia inspiración; Olga Navarro, autora de éxitos como “Estoy aquí de pie”, con música de Fernando Mullens o “Te dije quédate”, en coautoría con Meme Solís, y también de piezas para los niños, además de destacar en el país como declamadora, actriz y escritora de poemas y cuentos; Ana María Abelend, que dio “Aún eres mi amor” para Lino Borges y tangos a Berta Pernas; o María Cérvide, con “Lluvia otoñal” o “Quiero hablarte”, u otra gran  creadora de boleros, la pinareña Elena Casal, a quien le cantaron, entre otros, Lucho Gatica, Roberto Ledesma, Grisel Sánchez y Olga Guillot, la que en 2001 incluyó “Doña tristeza”, un hit de Casal, en su último disco “Faltaba yo”.

Y CRISTINA REBULL CON “HABANAME”


Y recientemente, Candi ha unido su voz y su música en conciertos con la creativa compositora, actriz y escritora galardonada matancera Cristina Rebull-Pradas, graduada del ISA y ganadora en sus inicios del Tercer Premio OTI en 1995 celebrado en Paraguay, con posterioriad resultó finalista en el Primer Concurso Nacional de Dramaturgia Virgilio Piñera por su obra “Frijoles colorados”, publicada por Ediciones Alarco.

 

 

 

CANDI SOSA Y SU HISTORIA EN “CUBA EN VOZ Y CANTO DE MUJER”


Interesante resulta la trayectoria de la cantante, compositora y multi instrumentista Candi Sosa -Dulce María Sosa Menéndez, nacida en el Central Covadonga-, quien arribó a Estados Unidos con sólo nueve años como parte de la controvertida Operación Pedro Pan, y se hizo sonera en California, donde ha vivido desde hace décadas, y aunque en el área metropolitana de Los Angeles no abundan los cubanos, causa admiración su capacidad de cimentar una carrera repleta de boleros, sones, guajiras, guarachas o baladas, muchos de su autoría, en un entorno colmado de mexicanos y centroamericanos, donde prevalecen las quebraditas y los conjuntos norteños. Pero lo ha logrado y su fama trasciende ese entorno (…)

“QUÉ TE PEDÍ”, EN ESA VOZ INIGUALABLE


DE LA ENTREVISTA “ELA CALVO Y SU PASIÓN POR CANTAR”


Un testimonio esencial acerca de la trayectoria de Ela Calvo se encuentra en el blog del productor y compositor Eugenio Antonio Pedraza Ginori – elblogdepedrazaginori.blogspot.com-, donde narra en detalle cómo en 1968 “tras su regreso de una gira por Europa que incluyó actuaciones como representante de Cuba en el Festival Internacional de la Canción de Sopot, Polonia, le dije a la cantante Ela Calvo que quería escribir un reportaje sobre ella para publicarlo en la revista Cuba Internacional. Ela me anunció que tenía mucho que contar sobre su vida y andanzas artísticas. “Son, ay, tantas cosas” dijo exactamente. Invaluable este documento que nos brinda una visión fidedigna de los comienzos y decisiones de la Calvo: “Cuando yo era Elita, la hija de Carmen Teresa y Alfredo, y vivía en la calle San Benigno, entonces, el barrio de Santos Suárez parecía enorme y muy lejos de La Habana, el Hogar´Consuelo Serra´tenía una escuela a la que asistía todo el mundo conocido, nos paseábamos loma-arriba y loma-abajo frente a la iglesia de La Víbora, por las noches pintaba –y casi siempre muñequitas-, en algunas casas me llamaban para que cantara porque decían que lo hacía bien, pero yo no soñaba con ser cantante, en realidad ni imaginaba qué cosa era ´ser cantante´. Los domingos me perdía en la oscuridad del Apolo o del Santos Suárez mirando fijo para la pantalla porque allí estaba aquella mujer tremenda que le decían Ingrid Bergman y yo quería ser como ella (…). Me matriculé en dos lugares. El día me lo pasaba dando carreras entre el Instituto del Vedado y la Escuela de Artes y Oficios que estaba en Belascoaín. Al ir o venir pasaba por CMQ. Me bajé de la guagua y canté en un programa que se llamaba “Voces nuevas”. No recuerdo si era de aficionados pero de lo que sí estoy segura es de que no le tocaban a una la campana si cantaba mal”.